jueves, 28 de abril de 2011

Hasta siempre, Jacob

En enero del 2009 escribí en este blog sobre mi amigo Jacob. Pueden leer esa entrada aquí. Desde entonces, Jacob y yo sostuvimos conversaciones, hicimos planes para ir a beber juntos, nos reímos de la vida y Jacob se graduó.
Ayer me enteré que Jacob murió. Hacía años que no se me salía una lágrima. Con el corazón roto le escribí una despedida que se publicó en el Austin Post. La pueden leer aquí.
Con la sarta de hijos de puta que hay en el mundo, siempre se nos van los buenos. Hasta siempre, colega. Cuando los días grises acechen, te recordaré y se quedarán las quejas tontas en el tintero. Si la entrada es corta me disculpan: me molesta escribir con lágrimas en los ojos.

1 comentario:

Ady dijo...

Sensibilidad y profundidad, el mejor de los homenajes.