viernes, 25 de marzo de 2011

Escapatoria

El viernes de la semana pasada agarré el famoso libro de "Into the Wild" de Jon Krakauer y me subí a una pequeña montaña en Mayfield Park and Preserve. Con el trasero en una roca y un pie apoyado en un árbol leí sobre las aventuras de McCandless y me di cuenta de que aún sueño con la vida de Everett Ruess. En voz alta leí una carta de Ruess en la que le explica a su hermano por qué le es imposible regresar a la vida de ciudad. Por enésima vez en mi vida me di cuenta de que todos vivimos más o menos en el epicentro de nuestro propio anticlímax. El asco que siento por la sociedad y todo su sarta de construcciones malogradas me puso a calibrar otra vez sobre un futuro desconectado.
La tentación de perderme en el algún remoto lugar salvaje jugó con mi pensamiento un rato. Más tarde, a sabiendas de que mi propia rutina me necesitaba, me bajé de la montaña con el libro en la mano y me fui a casa.

El sábado me senté con Valerie June, una talentosa cantante de Tennesse, en la barra del histórico Driskill. Hablamos de música y de la vida. Después de la entrevista me subí en el autobús y pensé en lo gracioso que era haberme ido sin pagar de semejante lugar rebosante de lujo. En ese momento, con una sonrisa en la cara y el trasero en un sucio asiento de autobús, me di cuenta de que cada uno escapa como puede...

1 comentario:

Ady dijo...

Me alegra haberte presentado a Everret y te agradezco por darme a conocer a Alex Tramp.